Video Motivacional
Vuelvo a andar falto de tiempo…
Vuelvo a andar falto de tiempo…

A la hora de la verdad, cada persona tiene una definición distinta del fracaso. Unas personas lo ven como algo funesto, horrible, malo. Mientras que otras ven un lado distinto del fracaso, lo ven como algo beneficioso, útil, bueno.
Tal como yo lo veo, para mí el fracaso es sencillamente el resultado de nuestras acciones y las circunstancias que estaban presentes en ese momento. Que sea beneficioso o perjudicial para nosotros es algo que decidimos por nuestra cuenta. No hay una línea que diga “hasta aquí lo que ha pasado es bueno, y el resto es malo”. Va todo en el mismo paquete.
Si eres capaz de encontrar una parte beneficiosa con el fracaso, entonces seguramente podrás también encontrar una utilidad al resto de la experiencia.
Lo que mucha gente hace es asociar el fracaso con su persona y eso hace que se detengan y tengan miedo de intentar hacer cosas nuevas que de otra forma intentarían. Es decir, si por ejemplo intento abrir un negocio por mi cuenta, salir con una persona que me atrae o quiero irme a vivir a otro lugar distinto y fracaso por cualquier motivo, entonces soy un fracasado. “He intentado hacer lo que quería y he fallado. Soy un fracasado, no puedo hacer lo que quiero.” Algo parecido es lo que podría llegar a pensar alguien que está acostumbrado/a a ver el lado negativo, feo, tradicional del fracaso.
Desde luego viéndolo así no anima demasiado a hacer cosas en las que podamos fracasar, ¿verdad? Por suerte, como en todos los asuntos de la vida, existe una visión contraria a esta.
Al igual que hay gente que aprendió a fijarse tan solo en lo malo, hay otra que se educó y creció viendo el lado bueno del fracaso.