La espontaneidad, comportamientos espontaneos

No me gusta tener la página tanto tiempo parada, pero hay momentos en los que uno no está inspirado lo suficiente para escribir algo con la mínima calidad. Supongo que lo comprendeis ; )
La espontaneidad
Hoy me apetece hablar sobre la espontaneidad y los comportamientos que no estaban planeados. A lo largo de nuestra vida tendemos a ir llevando todo por un camino que hemos marcado previamente, ya sea de una forma muy global y genérica o con una guía milimetrada y exacta de cosas que hacer día a día. Sin embargo, a pesar de que saber qué cosas tenemos que hacer para conseguir ciertos resultados que queremos sea beneficioso y recomendable para todas las personas, terminamos perdiendo poco a poco el motivo que nos llevó a hacer lo que hacemos. Olvidamos el porqué de nuestras acciones diarias y rutinas del día a día, nos convertimos en una especie de androides que llevan a cabo las cosas que creen tener que hacer día sí y día también sin meditar sobre el motivo que nos lleva a actuar así.
Haciendo esto convertimos las costumbres que tenemos diariamente en hábitos que nos cuesta remover y con el tiempo, estos hábitos son difíciles de cambiar (en un principio), pues nos hemos acostumbrado tanto a hacer determinadas cosas, que incluir cualquier tipo de cambio en nuestra vida, hace que nos sintamos incómodos/as. Fuera de lugar, teniendo un comportamiento que nos hace sentir diferente y provocando distintas reacciones dentro de nosotros.
Para que no nos terminemos encasillando dentro de una serie determinada de hábitos y evitar acabar siendo unas simples máquinas humanas que hacen lo que siempre han estado haciendo (que no digo que esté mal hacer muy frecuentemente cosas que nos gusten) entra en juego la espontaneidad.


