Motivos de la resistencia a realizar cambios

¿Escuchaste alguna vez decir a alguien lo dificil que resulta hacer un cambio relativamente serio?
En realidad realizar un cambio no resulta tan complicado en sí, es como decidir levantarse de la cama un domingo por la mañana o cualquier día de la semana que tengas libre y te despiertes pronto. Lo que nos cuesta no es levantarnos de la cama, sino la resistencia a dar el primer paso necesario para seguir con el proceso de levantarnos. Si tenemos que quitar la manta, incorporarnos en la cama, poner los pies fuera de ella y levantarnos, el momento al que más nos resistimos es al primero. Una vez vencida la inercia inicial, resulta más sencillo seguir haciendo los pasos necesarios para levantarse. ¿Verdad?
Con los cambios sucede lo mismo, superada la resistencia inicial que tiende a mantenerte en el mismo estado en el que siempre has estado, el resto de pasos se van sucediendo con relativa facilidad y fluidez. Lo más dificil del proceso de cambiar ya ha pasado.
¿Qué provoca la resistencia al cambio?
Esto depende, lógicamente, del tipo de cambio que sea y de la importancia que suponga en nuestras vidas. No tiene el mismo peso emocional para nosotros cambiar nuestra forma de vestir, que decidir irnos a vivir a otra ciudad y tener otro trabajo o romper una relación insatisfactoria. Seguir leyendo

